Periódico POLO, volumen 1 número 2, 18 al 31 de julio de 2008, páginas 12 y 13.
POLO entrevistó al secretario de prensa de Álvaro Uribe, César Mauricio Velásquez.
Hay columnistas de opinión y analistas que insisten en que existe una campaña de propaganda oficial muy sofisticada para mantener el teflón presidencial.
Creo que no existe. La realidad es que el presidente comunica mucho y está en permanente campaña. Está viajando, llevando el mensaje él mismo y él mismo encarna ese mensaje. Ahí se refleja buena parte del éxito o del impacto comunicativo en la opinión.
El Ejecutivo no responde de frente, ataca en el ámbito personal y descalifica al rival, muchas veces a título personal.
Yo no creo que el presidente haya hecho descalificaciones de ese estilo. Se trata es de debatir con las ideas que pueden ser contrarias o que pueden ser diversas y que, además, es lo propio de la democracia.
Fuentes de la embajada de Estados Unidos afirman que existe un grupo norteamericano de propaganda, The Rendon Group, en relación directa con el Ministerio de Defensa...
Sé que existe ese grupo y que brinda asesorías al ministerio de Defensa, que son muy profesionales, que es una firma reconocida en Estados Unidos, como la tienen muchos gobiernos, y nos dan apoyo a veces en el tema de traducciones en inglés o francés, con textos y discursos del presidente. No se (sic) si al Ministerio de Defensa le han diseñado una estrategia de comunicación, sé que llevan tiempo trabajando con el Ministerio y que sus resultados son muy buenos. El grupo Rendon sí tiene un contrato directo con el Ministerio de Defensa.
The New York Times develó una estrategia de propaganda del gobierno Bush en la guerra de Irak: ubicar analistas en medios de comunicación para legitimar la invasión. Se dice que en Colombia ocurre algo parecido y que todo está orquestado desde la Casa de Nariño...
Por lo menos desde mi oficina no. Hablo con muchos como amigo, como profesional y, en este cargo, con muchos analistas, de todas las tendencias, de todos los puntos de vista y me alegra mucho cuando analistas que uno sabe que son abiertamente antiuribistas me llaman a pedir línea.
Cualquier Estado utiliza mecanismos de comunicación. Pero a este tema se le agrega algo: la propaganda mística. Un ejemplo es el rescate de los secuestrados cuando se arrodillaron para agradecerle a la Virgen, a Dios, a las Fuerzas Militares y al presidente Uribe. ¿Esto no va en contravía de la constitución de 1991, que es laica?
A mí no me parece que lo sea, porque en el caso de Íngrid Betancourt y su familia, y de todos los rescatados yo vi eso como una expresión desde lo más profundo de su ser. Lo que no me gusta, y que además es válido frente a la constitución de 1991, es que se mezcle política y religión. Frente a esa mezcla ya hemos tenido experiencias amargas a través de la historia de la humanidad.
En Internet, en foros, blogs y demás, la utilización del lenguaje es marcadamente paramilitar. Son marcadamente uribistas casi todos los comentarios, casi todos los blogs, casi todas las llamadas y parece también un lenguaje como el que usan ciertos organismos de seguridad en algunos momentos...
Yo no he hecho ese estudio. Aquí no se trata de incendiar la opinión pública a través de palabras, expresiones que generen mayor división, mayor polarización, yo sí invitaría a quienes -respaldando al gobierno y al presidente Uribe- lo hagan desde la sensatez, no desde un apasionamiento ciego, y que no se recurra ni a la violencia verbal, ni a las agresiones en la expresión porque eso no conduce a nada.
Usted está pidiendo que no lo hagan desde el apasionamiento, pero la campaña marca país se llama Colombia es pasión. En su página de Internet invitan al visitante a convertirse en un apasionado, eso es jugar con la sensibilidad, muy propia de la propaganda de Hitler cuando dice que la muchedumbre es femenina y que hay que seducirla a través de la sensación.
Cuando veo Colombia es pasión no lo veo desde el punto de vista irregular, desbordado, de la agresión o de la pasión por la pasión que me lleva a avasallar, no lo veo así. Yo cuando escucho y veo Pasión Colombia, Colombia es Pasión, lo veo es como una oportunidad de amar a Colombia porque cuando uno está enamorado está apasionado.
Pero hay crímenes pasionales...
Sí, pero esos ya son desafueros.
Hay unas técnicas de propaganda que en un Estado como el nuestro pueden propiciar opciones totalitarias...
No tenga el mayor temor con eso. El presidente es un demócrata convencido.
¿Un demócrata convencido es alguien que entra en el juego de la Democracia, donde hay una Constitución que dice que hay un periodo de cuatro años, y que en ese juego del poder llega a proponer a (sic) una reelección, y todo pinta para que haya una segunda reelección? ¿Alguien que entró jurando fidelidad a la Carta Magna para luego ir quitando la mano de encima, con el fin de permanecer en el poder?
El presidente siempre ha utilizado los caminos constitucionales y cuando se reforma la Constitución, también la Constitución lo prevé al acudir al pueblo, para que elija y escoja y se pronuncie. O sea, aquí no ha habido ningún golpe de mano ni en la reforma constitucional que permitió la reelección ni en ninguna otra.
Hay un cuestionamiento serio: la Yidispolítica
Eso es otra cosa, por eso el presidente recibió eso con indignación porque dice: "No, un momento, yo no quiero estar aquí ni un solo minuto como ilegítimo" y si eso fue ilegítimo, vamos a un referendo que convalide la elección.
Pero hay unos poderes que deben ser respetados...
No será por un camino distinto al camino que establece la Constitución, a través del Congreso.