REQUISA SORPRESIVA A SUS CELDAS EN EL BUEN PASTOR
(c) El Nuevo Siglo, 16 de mayo de 2008
Las ex congresistas anunciaron que negociarán con la Corte Suprema de
Justicia para ampliar sus declaraciones sobre más legisladores y
gobernadores con nexos con las autodefensas
COMO UNA intimidación para que dejen de declarar ante la Corte Suprema
de Justicia en el marco del proceso de la parapolítica, tomaron ayer
las ex congresistas Rocío Arias y Eleonora Pineda la requisa sorpresiva
a sus celdas en la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá.
Las ex parlamentarias, que se acogieron a sentencia anticipada tras
aceptar la imputación de concierto para delinquir derivado de sus nexos
con las autodefensas, denunciaron que ayer a las 8 de la mañana agentes
del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) llegaron a
sus celdas, las obligaron a salir y luego procedieron a una requisa y
les incautaron desde elementos personales, libros y hasta documentos.
“Nos dejaron sólo con el colchón para dormir”, indicó la ex
representante Arias, quien se comunicó con La W para denunciar el caso.
Los abogados de las reclusas no fueron informados previamente de las
requisas y sólo se enteraron de lo sucedido después del hecho.
“Este hecho constituye una intimidación a nuestra dignidad y nos alarma
enormemente”, aseguró la ex parlamentaria, quien además anunció que
“negociará” directamente con la Corte Suprema de Justicia sus nuevas
declaraciones.
“Entregaré a la Corte Suprema toda la información que poseo sobre los
nexos de políticos colombianos con paramilitares, que incluye un número
superior de congresistas de los hasta ahora mencionados”, reveló Arias.
EL NUEVO SIGLO pudo establecer, en fuentes muy cercanas a la detenida
política antioqueña, que ella declarará en los próximos días en contra
de diez congresistas y ocho gobernadores que estarían involucrados con
las autodefensas.
Trascendió que una negociación similar intentaría hacer la ex
congresista Pineda, quien no quiso hablar ayer con los medios de
comunicación, debido a que desde el momento de la requisa quedó en
estado de shock.
Los abogados de las ex congresistas buscarán intentaban ayer establecer cuáles fueron los motivos de la inspección sorpresiva.
Pineda se entregó a las autoridades en agosto del año pasado y Arias en
febrero de 2008, luego de ser objeto de órdenes de captura. Las dos
están esperando que las autoridades les dicten sentencia, luego de
haberse acogido a la figura de sentencia anticipada.
Testimonios clave
Las ex congresistas han intensificado en los últimos meses sus
declaraciones ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia en
contra de varios senadores y representantes.
Arias declaró, la semana pasada en su celda ante magistrados de la Sala
Penal, en los casos que se llevan contra la presidenta del Congreso,
Nancy Patricia Gutiérrez, la senadora Adriana Gutiérrez y también en la
averiguación preliminar que la Fiscalía adelanta contra el ministro de
Hacienda, Óscar Iván Zuluaga.
Las dos ex parlamentarias han pedido a la Corte aumentar el esquema de
seguridad para sus familias y ellas mismas, puesto que -aseguran- las
amenazas se han intensificado.
El año pasado uno de los hermanos de Pineda fue asesinado, según las
autoridades, por sicarios y que no se descarta tenga relación con las
confesiones que hasta ese momento había realizado en la Corte.
Arias, por su parte, se niega desde hace varias semanas a volver al
Palacio de Justicia a declarar y exigió mayores medidas de seguridad
para su traslado.